Cada grupo somatiza su idiosincrasia, produce la encarnación de sus visiones. Incluso en diversas direcciones: mientras unos sectores sociales van al gimnasio al son de un cultivo casi helénico del cuerpo, los ricos de nuevo cuño-por ejemplo, los de la cúpula liberal alemanista en Nicaragua- emiten con sus abotagados cuerpos el mensaje de su creciente y desvergonzada prosperidad.
Historiadores de la vida privada como Prost, han hecho énfasis en que el cuerpo se ha convertido en el lugar de la identidad personal. Tener vergüenza del propio cuerpo sería sentir vergüenza de sí mismo. Más que las identidades personales, máscaras o personajes tomados prestados, más incluso que las ideas o las convicciones, frágiles o manipuladas, el cuerpo es la realidad misma de la persona.
La socióloga mexicana Rossana Reguillo considera que el vestuario, la música, el acceso a ciertos objetos emblemáticos, constituyen hoy una de las más importantes mediaciones para la construcción identitaria de los jóvenes. Entre esas mediaciones, los tatuajes, marcas indelebles en el cuerpo, se sitúan en un lugar preponderante y se han convertido en productores de identidad muy recurridos y eficaces. Los tatuajes encuentran su lugar en esa constelación de sentido donde el cuerpo exhibe lo que la persona quiere ser. El tatuaje es mediador entre el ser y el parecer. La verdad o falsedad, el secreto o exhibición de la persona depende de los tatuajes, de su presencia o ausencia, de su ubicación y de sus motivos.
ESCLAVITUD, SENSUALIDAD, GUERRA, MAGIA......
La palabra latina para tatuaje es estigma. Entre las definiciones de estigma están: marca hecha con un instrumento afilado, marca para reconocimiento hecha en la piel de un esclavo o criminal y marca de culpabilidad. En cada época y cultura se ha atribuido a los tatuajes un sentido distinto. El tatuaje romano solía ser aplicado a los esclavos. El tatuaje egipcio estaba relacionado con el lado erótico, emocional y sensual de la vida. El tatuaje incaico estaba caracterizado por diseños gruesos y abstractos que se asemejan a los actuales tatuajes denominados tribales.
En muchas culturas, los animales han sido y son el tema más frecuente en los tatuajes, asociados tradicionalmente con la magia, los tótems y el deseo de la persona tatuada de identificarse con el espíritu del animal. En la antigüedad, también usaban tatuajes los guerreros para impresionar y asustar a los enemigos en el campo de batalla. Fueron así empleados por antiguas poblaciones de las Islas Británicas, que tatuaban sus caras y cuerpos preparándolos para la guerra. Posteriormente, algunos guerreros derivaron sus apodos de los tatuajes que exhibían. Durante mucho tiempo se supuso entre los guerreros que los tatuajes volverían invencibles a sus portadores.
Actualmente, para los pandilleros del Reparto Schick de Managua los tatuajes no tienen una finalidad mágica, sino un efecto de persuasión mediado por el sentido de los símbolos o por su mera exhibición en el cuerpo. Entre ellos los tatuajes son productores de identidad. También pueden estar relacionados con el lado erótico y sensual de la vida, aunque no menos que con su lado trágico, oscuro y doloroso. Como todo símbolo, sus tatuajes son también un dispositivo que produce relaciones sociales. O, como para los esclavos en tiempos del imperio romano, expresan ciertas relaciones sociales, adversas para sus portadores.
Antiguamente, el proceso del tatuaje era mucho más elaborado que en la actualidad. En muchas culturas era un ritual. En el antiguo Egipto, donde el arte de tatuar era patrimonio casi exclusivo de las mujeres, tatuarse era un proceso doloroso que la mayoría de las veces se usaba para demostrar valentía o confirmar la madurez, funciones que aún presenta y es posible observar tanto en los rituales de tribus de Nueva Zelanda como en el Reparto Schick.
Se piensa que el proceso para tatuar a los tatuajes, propiamente dichos, resultaba ser mucho más elaborado que en la actualidad, se consideraba un ritual que, por ejemplo, en lugares como Egipto era realizado de forma exclusiva por las mujeres, es verdad que se consideraba un arte “doloroso” y en la mayoría de los casos se utilizaba para demostrar coraje o confirmar cualidades como a madurez.
CONSECUENCIAS
pintarse la piel, con el tiempo puede dejar de gustarnos.
Pero en la actualidad ya tienen solución, estos se pueden borrar con láser en una
o varias seciones.
También existen los tatuajes de hena que pueden durar hasta un mes, pero también
tiene consecuencias 2 de cada 10 se pueden infectar
Algunas consecuencias son:
- Cáncer en la piel
- Hepatitis C
- VIH- Sida
- No puedes donar sangre
- Puedes sufrir de discriminación
- El dolor durante la realización, especialmente en zonas donde la piel está cerca del hueso.
- Infecciones leves o reacción alérgica en la zona.
- Algunas personas tienen tendencia a que se formen cicatrices gruesas, llamadas queloides especialmente en el pecho, los hombros y los omóplatos.
- Cuando no se emplean las precauciones necesarias y no se utiliza material estéril, se pueden introducir bacterias y virus en la sangre, incluyendo los virus de la hepatitis B y C (que pueden causar hepatitis crónica y cáncer de hígado) o el VIH o virus que causa el SIDA.
- El arrepentimiento. Es posible que en algún momento se quiera quitar el tatuaje con tanta intensidad como se deseó en un principio, porque pase de moda o aburra, porque ya no se sienta cómodo con la marca o traiga problemas.
Dar marcha atrás no es fácil, porque el pigmento perdura dentro de la piel para siempre. Eliminar un tatuaje, puede ser posible, al menos en parte, pero es un proceso difícil, caro y en ocasiones largo y doloroso. Existen varios métodos desde los que emplean cirugía a las técnicas con láser. Sin embargo, no siempre es posible eliminarlo por completo, sobre todo en tatuajes amplios.
Una buena alternativa son los dibujos temporales con henna, un pigmento vegetal que colorea la piel de forma bastante duradera. No se inyecta el color ni se perfora la piel, por lo cual no hay riesgo de transmisión de infecciones y no produce dolor. Dura aproximada dos semanas, pero puede variar en función de la zona donde se realice, el tipo de piel, lavado, etc....
MI PUNTO DE VISTO HACIA LOS TATUAJES
Los tatuajes para mi son como de cultura, de quererce a si mismo, y valorarse como es. Muchas de las personas se hacen tatuajes sin saber la consecuencias que pruducen estas imagenes tatuadas en el cuerpo con agujas y tinta que penetran la piel que nunca se quita.
Al ver estas imagenes dejan un mensaje muy claro que aquellas personas que se tatuan lo hacen por que quieren, por que pertenecen a un gurpo, por que lo hacen para vercen mas admirados por las personas al verlos y decir "solo un loco se le ocurre eso".
Expresan sus sentimientos, simbolos que les gustan y los hacen ver un mundo diferente de odio y amor. Pienso que aquellas personas que se tatuan lo hacen por que tienen un pacto con el diablo y con si mismos.
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